4 feb. 2010

Las Calcomanías

Que recuerdos, aquellos dibujos sobre tu piel, que te daban un aspecto de tío malote, como si fueras un ex convicto todo tatuao.

Normalmente venían como premio en algún pastelito, envueltas en un papel que quedaba impregnado hasta los filos de chocolate. Te las ponías sobre el cuerpo y las mojabas con agua en la fuente (antes había un montón de fuentes por las calles, aunque tu madre nunca te dejaba beber porque chupaban los perros el caño).

Normalmente al retirar el papel te quedaba como una mierda, la mitad pegao y la otra no. Al siguiente día solo tenias restos pegaos y negros, que tu madre te intentaba quitar frotándote con el estropajo.

En el antiguo parque de atracciones de Barcelona, el de Montjuic, se utilizaban como entrada (antes que se inventaran los sellos o las pulseras esas del infierno que no te puedes quitar sin romperlas). Aquello era todo un ritual, ponerte la calcomanía y mojarla en la fuente con forma de seta de la entrada. Luego te tirabas 1 semana con un mojón negro en la mano.


Durante una época había una leyenda urbana que decía que las mafias impregnaban las calcomanías con LSD, para que se engancharan los niños. Supongo que se encargaría de impregnarlas el mismo que regalaba droga en la puerta del colegio o el que se dedicaba a ponerte pastillas en el cubata cuando no vigilabas el vaso en la discoteca. Siempre ha habido gente muy generosa que regala droga.

Lo mismo todo esto viene por la fuente en forma de seta de Montjuic, que tenía pinta de ser alucinógena.



Recuerda, cuando vayas a la discoteca vigila que nadie te meta droga en los bolsillos, y lo más importante, duerme tus horas.




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